95th Rifles (Reginald Wymer)

30.6.11

Hallazgo que cierra un círculo virtuoso

El hallazgo de un cuarto botón del Royal Regiment of Artillery en las costas de Colonia cierra un círculo virtuso que comenzó en 2005 con un objeto de similares características, piedra basal de esta investigación.
Sin embargo, lo que resulta sorprendente es que, durante la ocupación británica de Colonia en el período comprendido entre marzo y junio de 1807, sólo hubo 36 artilleros de quienes se han recuperado cuatro botones (al menos, durante el proceso de investigación). Sin duda, el promedio de botones extraviados por las tres docenas de servidores de los dos cañones de seis libras británicos ha sido superior a los de las otras unidades. Del 40th Regiment of Foot se han encontrado cuatro botones de entre los miles cosidos a las casacas de los casi 600 infantes; del 9th Light Dragoons, tres piezas provenientes de algunos de los 120 dragones; del 87th Regiment of Foot, una fracción de un botón de uno de los 50 cazadores (en el campo de batalla); y del 95th Rifles, ninguno hasta el presente.
Corresponde al lector especular acerca del rigor aplicado en la costura al interior de cada regimiento...



16.10.10

Mapeo de los artefactos hallados

A partir de las coordenadas registradas en el GPS de 143 de los 171 artefactos recuperados, se confeccionó el mapeo discriminado sobre el Google Earth. Sin duda, esta primera lectura de la ubicación en conjunto y por categoría de los objetos en el campo de batalla arroja valiosos datos que confirman muchas de las hipótesis planteadas la inicio de la prospección.

Concentración de la totalidad de los artefactos hallados

Proyectiles de artillería

Proyectiles de armamento portátil

Partes de armamento portátil

Efectos personales

Valores

22.8.10

Final de campaña

Luego de cinco años de detectado el campo de batalla del Combate de San Pedro, a partir de los primeros hallazgos en terreno, y de cuatro de comenzar la campaña de prospección arqueológica con los profesionales de la Universidad de la República, se dieron por finalizados los trabajos patrocinados por la Embajada Británica en Montevideo y la Fundación Colonia Antigua - HSBC Bank Uruguay. A modo de "despedida", se organizó la última entrada al campo de esta primera e intensiva etapa, aprovechando que sólo quedaban los tallos secos del "mar de sorgo" que cubría el sector que no se pudo prospectar en enero de 2010.

En esta ocasión, fueron de la partida el arqueólogo Ezequiel Fernández Inverzo, el mayor Marcelo Díaz, Eduardo Zubía, experto en armas antiguas y miembro de la Asociación de Amigos del Museo Militar del Ejército Nacional, nuestro colaborador Walter Larrea, y quien suscribe. Se utilizaron tres detectores, para aprovechar al máximo esta breve campaña, y se recuperaron 23 artefactos relativos al combate y a la tropas, además de objetos de datación posterior vinculados a la construcción que existió en el sitio años después de la acción militar.

En términos de representatividad, en la muestra obtenida se destacan la terminación del portabaqueta y el escutcheon (escudo) de un mosquete británico Brown Bess. Esta última pieza oficia de "cédula de identidad" del arma pues usualmente lleva incuso el regimiento y el número de orden del fusil dentro del parque de la unidad. Lamentablemente, en este caso, el objeto no presenta trazos definibles, sea porque nunca se identificó el mosquete o por los efectos de la acidez de la tierra.

Sin embargo, el hallazgo que marcó la jornada fue un fragmento de latón de bronce con una corona de laureles estampada. Si bien no se pudo determinar su procedencia en terreno, por estar plegado en cuatro, se interpretó en un principio como perteneciente a una insignia de origen británico, por el estilo y material de confección. Ya en el laboratorio, luego del proceso de limpieza y desplegado, se pudo establecer que se trataba de un componente de una hebilla de cinturón del tipo utilizado por los regimientos británicos.

Como no podría ser de otra manera y aunque parezca increíble, una vez más apareció un objeto relativo a la acción en superficie, apenas oculto por la vegetación, doscientos tres años después del combate: un proyectil esférico de calibre 15mm (.59).

De todos modos, el artefacto que más llamó la atención fue una plaqueta en bronce, con restos del dorado a fuego, portando el perfil en alto relieve del Emperador del Brasil Dom Pedro II y, posiblemente, de su padre, Pedro I. Este objeto y dos monedas de Buenos Ayres (un décimo de 1822 y cinco décimos) siguen aportando valiosos datos para establecer el período de presencia de una construcción en el sitio durante el siglo XIX.


20.7.10

Otra pequeña sorpresa en las costas de Colonia

Las sudestadas y Pamperos siempre hacen bien su trabajo, cambiando de lugar toneladas de arena en las costas de Colonia. De tanto en tanto, esos movimientos de la Naturaleza dejan al descubierto pequeñas sorpresas como el botón de manga de un Royal Marine manufacturado por Firmin en Londres, que se convierte en el tercer testimonio material de la presencia de los infantes de marina británicos durante la ocupación de la ciudad en 1807.

28.1.10

Campaña récord a causa de un mar de sorgo

La arqueología de rescate supone la adaptación permanente a las condiciones del entorno y de las actividades humanas que en él se desarrollen en el momento de programar o iniciar el trabajo arqueológico. En este caso particular, la intención del equipo era continuar la prospección en el área cubierta en diciembre de 2009, dados los resultados altamente positivos obtenidos en dicho sector, vinculados a material de origen británico. Sin embargo, al preparar esta nueva campaña, no se imaginó que la feracidad del terreno, sumada a las copiosas lluvias de diciembre, convertiría el área elegida en un verdadero mar de sorgo. Por ello, entre el 22 y el 25 de enero, con la evidente imposibilidad de desplazarse en una masa vegetal de poco más de un metro altura, no hubo otra alternativa que tomar la opción de prospectar nuevamente la hectárea y media de las campañas anteriores, aunque con tecnología de detección de mayor precisión. Si bien la pastura de este terreno lindero se presentaba con visibilidad nula, los detectores, el método y la intuición cumplieron con eficacia el cometido. Resultado: 68 artefactos!!! Casi la misma cantidad de piezas que las recuperadas en cuatro años de búsqueda!!!

Para las tareas de prospección, también se contó con la presencia del mayor Marcelo Díaz, asesor del equipo en temas de estrategia militar, colaborador en la primera campaña y estudiante de tercer año de Arqueología, que aportó tecnología similar a la utilizada en diciembre anterior. Las jornadas de trabajo fueron de 12 horas, bajo un sol impiadoso y con tempeturas cercanas a los 35 grados. De todas maneras, el chirrido de los detectores hizo olvidar el calor y dedicar así todo el esfuerzo a rescatar y rescatar. En este verdadero "festival de hallazgos", se destaca el notable volumen de proyectiles de armas portátiles (28 piezas -muy esperadas en casi todas las campañas anteriores-), los primeros objetos de apero, relacionados con la Caballería (fragmentos de estribos y espuela), las numerosas partes de un Fusil para Infantería modelo 1757 español, que permiten ir armándolo como un rompecabezas, y los variados efectos personales. Entre estos últimos, hay hebillas, una ficha de juego (tradicionalmente, una bala de mosquete aplastada), una pesa para el faldón de la casaca de algún uniforme, la boquilla de una pipa, un botón británico (liso, probablemente militar), y la primera pieza con datación exacta relativa al período del combate: una moneda de plata de medio real español con la efigie de Carlos IV, acuñada en 1792 en la ceca de Potosí.

Luego de las pertinentes consultas bibliográficas, se logró clasificar y datar todo el material, con la excepción de una tapa de bronce fundido, con orificios milimétricos en su superficie lateral y un enigmático cuño de época que reza: "A 23". Por estas particularidades, se maneja la hipótesis de que podría provenir de algún instrumento de precisión u óptico, como un catalejo o bien...

6.12.09

Un centímetro cuadrado en media hectárea!

Dentro del área de 50 millones de centímetros cuadrados (media hectárea) a prospectar durante la campaña del 3 al 5 de diciembre de 2009, el autor de este blog tuvo la enorme satisfacción de descubrir el primer artefacto, desde que se detectó el campo de batalla en 2005, que identifica a una de las tantas unidades que lucharon en el Combate de San Pedro: un fragmento de botón del 87th Regiment of Foot - The Royal Irish Fusiliers (Regimiento 87º de Infantería - Reales Fusileros Irlandeses) de apenas un centímetro de lado. Paradójicamente, esta unidad fue una de las más pequeñas en número de hombres (aproximadamente 70) en el campo de batalla, ya que sólo la compañía ligera del regimiento, arribado al Río de la Plata en enero de 1807 para el asalto y toma de Montevideo, fue enviada a Colonia integrando el Light Battalion (Batallón Ligero), al mando del mayor Trotter.

En esta campaña, se halló una cantidad inusual de artefactos de origen británico, lo que corroboró la hipótesis inicial sobre la posición de la primera línea de las fuerzas españolas como así también, la dirección del avance británico y del fuego de su artillería. Entre los diversos objetos rescatados se destacan:

· Artillería / Proyectiles

· Bala / Cañón Six-Pounder (6 libras) británico (2 ejemplares)
· Bala / Cañón de 2 Libras español
· Fragmento Carcasa Granada / Obús de 7 Pulgadas español (3 ejemplares)
· Fragmento Granada / Cañón Six-Pounder británico
· Metralla de Tarro Metralla / Obús de 7 Pulgadas español

· Armamento portátil / Proyectiles

· Bala calibre 15,5mm
· Bala calibre 16mm
· Bala calibre 16,5mm
· Bala calibre 17,5mm
· Bala calibre 21,5mm
· Bala calibre 22,5mm

· Armamento portátil / Partes

· Fragmento Boquilla / Fusil Brown Bess
· Fragmento Cantonera / Fusil para Infantería Mod.1757
· Llave (mecanismo de chispa) / Pistola para Caballería Mod.1753
· Pasador Correa / Fusil sin identificar
· Punta Lanza
· Puntera / Fusil Brown Bess

· Efectos personales

· Fragmento Botón 87th Regiment of Foot
· Hebilla

También se incorporó nueva tecnología para la detección, lo que permitió obtener lecturas positivas a mayor profundidad como así también discriminar certeramente entre materiales ferrosos y no ferrosos.

Finalizando la media jornada prevista para el sábado 5, el cielo plomizo comenzó a amenazar los minutos restantes de detección con las primeras gotas. Sin embargo, el olfato y el tesón de nuestro colaborador Walter Larrea nos regalaron el último presente de esta exitosa segunda campaña de 2009: otra bala de un Six-Pounder británico, a 40cm de profundidad!

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